22 November 2006

el viento me trajo palabras de calma...gracias...

Sentirse como cayendo...

Oyendo la voz del que le duele, sintiendo una cosquilla de dolor…me contaron que eran detalles, que eran sumas, pero me costo verlo, me cuesta apreciar el valor real de que surgen a la mar, me encuentro en una roca movediza, la roca cambia de color,según los consejos que le dan, sabe que el mar es salado,pero teme probarlo y darse cuenta de que no tiene sabor ni olor, tampoco la textura conocido, lo que nos alzamos a mirar se desvanece por una acción,

de ahí la caída de la roca, de ahí a probar el olor adonde caes,

de ahí a mirar con otros ojos, con los ojos cerrados, con profundidad, con temor lo que vendrá..

Y como volver a pararse, de otra forma, otra posición, otro estandarte me llevara, la voz no de la cabeza se impondrá, la confianza, aprender a abrir los ojos y no caer con ellos cerrados como la primera reacción, se supone que las voces lejanas decían que la vida se va haciendo, que no un destino…ahora tendré presente mas sensaciones, por la ventana me veía débil...También soy orgullosa solían decirle…se lo creía. lo sabia. Esto le costó.
Y nos vamos encontrando con las finales partidas de un largo andar?

Se va acomodando en la roca resbaladiza.
Se va como viendo por otra ventana.

Se toma con leche las palabras que el viento le entregó, las había buscado?
Esa tarde cuando la caminata aunque sea dolorosa avanzaba igual? Llegaron con animo de fiesta, con la voz callada, con las letras y frases inconexas, con la vista puesta en un pasado.

Se desvanecen situaciones, hay aclaraciones, desconsideraciones, se vuelve una torpeza tener cabeza, tener razón, tener que pensar, dolor de cabeza…dolor de recuerdos, la sensibilidad aflora, como el moho que se dio por la roca, las situaciones la acomodaban, se quedo ahí verde y suave…me moví y casi me CAI se escuchó!

Hay hombres que no suben después de caer.
Se leyeron las supuestas reglas para mantener el equilibrio, salieron palabras de un viento que no recordaba su olor, la marea lo absorbió, la roca se profundizo…se escuchó, la pregunta: como llamarle profundidad al mar?


El fracaso no existe, la caída se hizo falsa…
Retomar el asunto. resurgir de la caída que en verdad fue un sueño, se puso los ojos y "esperar" fue la palabra en su reloj…

No existe el fracaso, salvo cuando dejamos de esforzarnos.

1 comment:

Julio said...

si es cierto, tanto añoramos algo, que cuando no logramos nuestro objetivo, todo parece perdido.Que sera esa capacidad del ser humano de focalizar. De dejar todo lo que resta del mundo afuera de su lente, y solo colgar como una araña. Un solo cordel...
al caer existen miles de trensas, sosteniedo nuestra vertiginosa proyeccion, que no es nada mas que un cambio, un giro, una falla en los calculos de navegacion...que nos llevan a otra isla.